Un terremoto político nos llega desde Brasil, con el agravante de que se trata de uno de los países más importantes en el concierto mundial de las naciones.


Un terremoto político nos llega desde Brasil, con el agravante de que se trata de uno de los países más importantes en el concierto mundial de las naciones.

Quieren callarnos y que nos olvidemos de todas las mujeres que lucharon por sus derechos, dice Rosecleia Castro, dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación de Campinas (SITAC) y vicepresidenta del Comité Ejecutivo Latinoamericano de la UITA

Dile no a la homofobia

Los estallidos populares contra el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo que dejaron un saldo de más de 300 muertos y miles de heridos, cumplen cinco meses sin que la situación haya mejorado.

Una multitud se congregó por la principal avenida de la capital el pasado viernes 28 de setiembre en la marcha …

Diversas celebridades se manifiestan y explican en este video por qué #elenão

Las mujeres siguen siendo bastante peor remuneradas que los hombres incluso en las zonas del planeta en que la brecha de género es menor, como en Europa, dice el último informe de Oxfam Intermón.

El militante social y sindical Ricardo Baltodano fue detenido el domingo 16 de setiembre por fuerzas del régimen Daniel Ortega-Rosario Murillo, cuando regresaba de una marcha por la libertad de más de 200 presos políticos, encauzados en el marco de la recién aprobada ley antiterrorista.

La lucha contra la corrupción ha sido el eje de las últimas manifestaciones populares en Guatemala. Carlos Luch, secretario de conflicto del Sindicato de Trabajadores de Embotelladora Central Sociedad Anónima (Stecsa, Coca Cola), una organización emblemática en América Latina que cumplió 43 años de vida y lucha, aborda la actual situación.

Aunque la tiene muy difícil en una segunda vuelta, el ultraderechista Jair Bolsonaro puede convertirse en el próximo presidente de Brasil. Al que seguro le ganaría, según las encuestas, sería al candidato del PT, Fernando Haddad, lo que revela que el odio contra la izquierda es más fuerte que los valores democráticos.