Un año después del despido arbitrario de decenas de trabajadores de su departamento de operaciones portuarias en Limón, incluida la plana mayor del sindicato, la transnacional Chiquita no ha sido siquiera molestada por las autoridades de gobierno ni por la justicia de Costa Rica, dijo a La Rel Frank Ulloa, asesor de la Rel UITA. Un caso más que evidente de irresponsabilidad empresarial.









