¿Más vacunas o menos capitalismo?

La economía dominante de nuestras sociedades, el capitalismo, está enferma. No enfermó recientemente: nació enferma. Tiene un mal incurable, genético. Definitivamente: no tiene cura. Pero sigue respirando, aunque en su sobrevivencia mate de hambre y con bombas a millones de seres humanos, solo para mantener el privilegio de unos pocos.

¿Y ahora qué…?

Al borde de la huelga el 9 de setiembre el Sindicato Nº2 de Soprole y la compañía llegaron a un preacuerdo. El júbilo duró poco. La gerencia de Soprole notificó días después que la neozelandesa Fonterra −que detenta el capital mayoritario en la empresa− colocaría sus activos a la venta.

Brazil, a toxic agrochemical paradise

The news was featured on the “crime” pages in the press of both countries: On Tuesday, September 28, over 630 kilograms of toxic agrochemicals were seized in Brazil, after being smuggled into the country from neighboring Uruguay. Brazil has long been the South American emporium of toxic agrochemicals, both legal and illegal. The government of Jair Bolsonaro has now turned the country into a paradise for such substances.

Un presidente sindical todo terreno

Sérgio Guedes presidente del Sindicato de Trabajadores de la Industria de Dulces y Conservas Alimenticias do Rio Grande do Norte (Sinddocern), es un hombre de acción, un compañero que se asfixia detrás de un escritorio, un dirigente cercano a la gente, a las causas populares y que lucha por la democracia.

Ahora, a esperar

Arrozal 33, la empresa arrocera que fue condenada la semana pasada a indemnizar a uno de sus trabajadores que contrajo graves enfermedades por el uso de agrotóxicos, apeló el fallo.

La solidaridad de orilla a orilla

En Uruguay hay un único centro de producción de productos Coca Cola. Siempre se mencionó que Montevideo Refrescos SRL (MONRESA, fundada en 1943), era para la compañía global un ámbito “de pruebas y ensayos”, registrándose cambios múltiples e incesantes en las áreas administrativa, logística y de producción que en muchos casos no tenían sentido alguno y eran desechados con la misma rapidez con que eran implementados.