A Monsanto se le puede venir la noche. Sólo en Estados Unidos deberá enfrentar más de 8.500 juicios por las consecuencias sobre la salud humana del uso de dos de sus productos “estrella”, el Roundup y el RangerPro.


A Monsanto se le puede venir la noche. Sólo en Estados Unidos deberá enfrentar más de 8.500 juicios por las consecuencias sobre la salud humana del uso de dos de sus productos “estrella”, el Roundup y el RangerPro.

El acoso sexual en los hoteles es el principal eje de la Quinta Semana de Acción Mundial de Camareras de Piso de Hoteles que promueve la UITA y sus organizaciones afiliadas.

Que un fascista confeso como Jair Bolsonaro esté a punto de ser electo presidente de Brasil habla muy mal del sistema político en general y en particular de quienes debían encarnar una alternativa de izquierda y dilapidaron el capital que en ellos habían depositado los sectores populares, dice en esta entrevista el presidente del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Porto Alegre y asesor de la Rel-UITA.

Tras año y medio de “profusa investigación” el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 9 desestimó y rechazó una denuncia penal contra el secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) Héctor Luis Ponce.

Diez días atrás murió Fabián Tomasi. Tenía 53 años y pesaba 30 y pocos kilos. Lo mató su exposición a diversos agrotóxicos, entre ellos el glifosato, que él había rociado por años sin protección alguna.

América Latina es, desde hace varios años, la región más letal del mundo para los dirigentes sindicales o los activistas sociales en general. Lo dicen todas las estadísticas al respecto, que demuestran también que en la gran mayoría de los casos los asesinatos o ataques de este tipo quedan en la impunidad.

El 11 de agosto un tribunal de California condenó a la transnacional Monsanto a indemnizar a un jardinero que contrajo cáncer tras haber estado en contacto con el Roundup, un herbicida a base de glifosato.

Tiene 42 años, se llama Marcos Ramos, y fue secuestrado cuando apenas tenía seis meses, en 1976. Su madre sigue desaparecida, él acaba de recuperar su identidad.

Matias Spektor es un investigador y columnista brasileño que actualmente coordina, en San Pablo, el Centro de Relaciones Internacionales de la Fundación Getúlio Vargas. Un día de comienzos de mayo pasado uno de sus colegas estadounidenses con el cual estaba chateando le hizo llegar una serie de documentos desclasificados por el Departamento de Estado que –le dijo– podrían ser “de su interés”.

Nueve militares condenados en Chile por su secuestro y asesinato