Desde España saludamos con vivo entusiasmo esta conquista, como una señal de que la lucha organizada de las trabajadoras y los trabajadores puede abrir caminos hacia una sociedad más justa y democrática.


Desde España saludamos con vivo entusiasmo esta conquista, como una señal de que la lucha organizada de las trabajadoras y los trabajadores puede abrir caminos hacia una sociedad más justa y democrática.

Escribo estas líneas desde España y desde una trayectoria de casi cincuenta años de militancia sindical en Comisiones Obreras (CCOO). Lo hago, por tanto, desde una experiencia personal, pero también desde el respeto y el cariño que durante décadas he sentido por el compañero Luiz Inácio Lula da Silva.

Cuando el salario no alcanza para pagar un techo, la lucha por la vivienda también es una lucha sindical. La vivienda vuelve a ocupar las calles de España. Y no es casualidad.

En esta nota, el histórico dirigente de Comisiones Obreras plantea que sin políticas públicas agresivas que pasan por la prevención y el combate al cambio climático la lucha contra los incendios que se llevan cada año más y más vidas de españoles está perdida de antemano.

El presidente de Argentina, Javier Milei, que está aplicando un duro ajuste sobre los trabajadores, se permite dar lecciones a España, acusando al jefe de gobierno Pedro Sánchez de llevar a la península por el camino equivocado.

“Las vacaciones no son un privilegio. Son un derecho. Y los derechos, cuando se privatizan, se abandonan o se convierten en un negocio, dejan de ser derechos para transformarse en privilegios reservados”.

Implantar camas elevables y carros motorizados, controlar las cargas de trabajo y reconocer el derecho a una jubilación anticipada para las camareras de piso no son privilegios ni costes innecesarios. Son medidas de justicia, de salud pública y de responsabilidad.

Mientras sigan existiendo jornadas interminables, salarios insuficientes y condiciones laborales que dificultan la vida personal y familiar, seguirá siendo complicado atraer y mantener profesionales.

Mientras el turismo bate récords históricos de ingresos y visitantes, miles de familias trabajadoras afrontan mayores dificultades para acceder a una vivienda digna, soportar el coste de la vida o seguir viviendo en los barrios donde nacieron.

Los salarios no acompañan la escalada de precios del sector de la hostelería en Andalucía, y la consecuencia es evidente: pérdida de poder adquisitivo, dificultades de acceso a la vivienda y aumento de las desigualdades.